martes, marzo 31, 2009

ALEXANDER
By: Mónica Heinrich V.

Esperé con ansias el nuevo trabajo de Oliver Stone. Yo era de las que veían el poster y se quedaba embobada pensando en los maravillosos tiempos venideros. Era de esas que soñaba con depositar mi humanidad en la butaca y ver ante mis ojitos las grandes letras de A L E X A N D E R en la pantalla. Sí, uno siempre se ata al delgadísimo hilo de la ilusión. Luego, llega la calma. A veces la esperanza se cumple, otras salís pensando que el mundo es cruel y malvado.

Primer acto: La ignorancia

¿Quién fue Alejandro Magno? La tenía bastante clara. Uno de los líderes más importantes que ha conocido el hombre y cuyo empuje llevó a su pueblo a muchas victorias. ¿Qué más? Que era un poco afeminado y pansexual. ¿Sabía suficiente? No sé (wow, sí o no que me quedó filosófico?) Bueno, mi pobre persona se detuvo ante la disyuntiva de: Averiguar o no averiguar.
O sea, ¿sería conveniente ir al cine con un bosquejo levemente edificado sobre quién era el susodicho en cuestión y así poder emitir un juicio más objetivo? Decidí que no por aquello del factor sorpresa. No es lo mismo ver El Señor de los Anillos sabiendo que Gollum va a terminar muerto en su último intento de adjudicarse el anillo, que imaginar la feliz idea de que su parte buena triunfa y puede reincorporarse a la sociedad.

Entonces era yo una hoja en blanco, un paño limpio y perfecto sobre el cual se verterían nuevas informaciones. No era Troya donde de historia no podíamos esperar nada, no. Esto era un trabajo de Stone en el cual había invertido muchos años. Valía la pena concederle el beneficio de la duda.

Segundo acto: Asumir la eternidad sin salidas de emergencia visibles
Empezó. Vemos a Hopkins repetirse una vez más, luciendo cansado y viejo. Interpreta a Tolomeo, recurso utilizado para que nos enteremos de las viejas glorias de Alexander. De ahí en más, el relato se intercalará con la figura redonda y blanquecina de Hopkins y los flash backs pertinentes que nos muestren cómo acabó el entuerto. En un inicio veremos la bestialidad del padre de Alexander representado por un irreconocible Val Kilmer, conoceremos a Olimpia interpretada por una sobreactuada Angelina Jolie y claro, mientras, el bebé crece para luego presentar a un teñido Collin Farell dizque de 17 años. Así transcurren tres horas largas con pocos aciertos y mayores desaciertos. Lo llamativo es que la historia en sí daba como para lograr un filme más redondo.

Pero vayamos por partes. Actores: Yo tenía mis dudas con Farrell. En algunos momentos de la película alcanza cierta credibilidad, pero la mayor parte del tiempo lucía forzado, artificial y poco convincente (para mí, obvio). Podemos preguntarnos quién interpretaría mejor a Alexander pero lo cierto es que no lanzaré ningún nombre, sin que esto signifique que con una adecuada producción otro actor no haya conseguido transmitir más eficazmente la fuerza de este personaje. Recordemos que a Colin nadie lo veía adecuado tampoco y, aunque con muchos altibajos, consiguió interpretarlo. El caso de Angelina es más grave, a mi parecer. Aunque Olimpia era de origen austriaco y era evidente que tenía otro acento diferente al de los demás, nadie explica eso al público. En ningún momento hay una alusión al origen de Olimpia que nos eche una luz sobre por qué la Jolie habla tan raro, recordemos que la mayoría del público no conoce bien la historia de Alexander. Independientemente del molesto acento, la actuación de la individua deja mucho que desear, llegando por momentos a la cumbre de la sobreactuación: por ejemplo, cuando le grita a Val Kilmer que en sus entrañas tiene a su vengador. Hefestión es tan anodino que no vale la pena que le dedique ni siquiera un par de líneas. Y el resto de los personajes transcurren sin pena ni gloria por la pantalla mientras los minutos y las horas pasan. Con respecto al manejo de la historia en sí misma, poco importa la exactitud de los hechos. Lo cierto es que a la película parece faltarle alma, te deja la sensación de que viste algo muy bien armado desde el punto de vista estético pero que no llega a trascender más allá de eso.

No es un filme que terminado te impulse a tratar de averiguar la verdadera historia o te anime a querer conocer más al personaje. Es más, ya cerca del final sólo esperás que termine. El aspecto controversial del filme, dizque la homosexualidad de Alexander y sus relaciones con Hefestión me pareció de lo más sosito de la cinta. Durante las tres horas se miran, se hacen ojitos, se traen ganas, se desarrolla un jueguito ambiguo donde a las claras se ve que ese par se adoraba y sin embargo todo queda en amagues. Dizque para mostrar que el amor que se tenían era de otro nivel mucho más profundo que el sexual, cuando todos sabemos que aunque el pansexualismo era visto de esa manera le daban a la matraca que daba gusto…Ni siquiera un beso de lengua que dé tela para cortar entre todos los puritanos norteamericanos jejeje.

En fin, tan es así que llegó un punto en que el público se mataba de risa cada vez que aparecían estos dos en sus escenas románticas… Como ya dije la historia se deja ver, pero nunca alcanza un clímax y deja una leve sensación de sopor.

Acto Final: La vida es un sueño
La crítica americana la destruyó totalmente. Sus actores fueron nominados a los premios Razzie como lo peor del año pasado. A pesar de que no me gustó demasiado, me parece que fue un exceso. Se vieron películas mucho peores y con actores más deficientes que en Alexander como para que sea la película más nominada a esos premios. Sin embargo, algo reconozco. Este ha sido un tropiezo en la carrera de Stone, donde su habitual profundidad para exhibir a personajes históricos quedó a medio camino. Alexander sin duda tiene sus buenos momentos, tanto en escenas como en guión, como en actuaciones. Pero desgraciadamente, en un filme de estas características no es suficiente. Más aún si dura tres horas y se supone que estás exhibiendo a un personaje como Alejandro Magno. Alguien podrá decir: “pucha pero es que mostró su lado humano”. Será verdad aunque a mí lo de Magno no me quedó claro nunca. Ese es mi mayor reclamo, que como ya dije es un filme sin alma. La recomiendo sólo para que puedan debatir sobre ella, y porque, como ya dije, tiene uno que otro buen momento.

Escrita el 18 de febrero del 2005

lunes, marzo 16, 2009

...Y LÌBRANOS DEL MAL...
Por: Mónica Heinrich V.

Un documental de la BBC (Abusos sexuales y Vaticano) daba cuenta de Crimen Sollicitationis, un documento promulgado por el actual Papa, Joseph Ratzinger, en el que se brinda protección a los sacerdotes que son acusados de abuso sexual y en el que se impone una política de secreto absoluto, para que los casos de pedofilia perpetrados por el clero, permanezcan en la oscuridad. El texto fue redactado en los años 60s y uno de sus puntos más perturbadores es que el abusado no puede hablar sobre el delito, por considerar que los actos sucedidos ocurren dentro de un contexto similar al secreto de confesión. En el 2001 se hizo un cambio, teniendo el Vaticano única autoridad para juzgar un caso de pedofilia en sus filas.

De esta manera, Ratzinger (en su calidad de Prefecto de Congregación para la Doctrina de la Fe) manejó durante años cientos y cientos de denuncias, que fueron silenciadas y que consiguieron que el prontuario de los sacerdotes abusadores aumentara, gracias a la ausencia de castigo severo y a la NO remoción de tales sujetos enfermos del sacerdocio. Durante el gobierno de Bush…el actual Papa pidió inmunidad en Estados Unidos para no ser sometido a ningún tipo de juicio que manchara su reputación, teniendo un caso abierto en Texas, por encubrimiento. Bush accedió, a pesar de que como Papa, Ratzinger ya tenía inmunidad…pero al parecer, el clero no quería dejar abierta la más mínima posibilidad.

Es así que llega hasta mí, un terrible (por lo duro) documental llamado: Deliver Us from Evil (Líbranos del mal). Lanzado en el 2006 y nominado a los premios Oscar como Mejor Documental, sacude hasta el último rincón del alma gracias al primer testimonio filmado en este tipo de reportaje de un sacerdote pedófilo.

Oliver O´Grady fue hallado culpable de decenas de casos de niños abusados. Desde principios de los 70s hasta principios de los 90s, el padre Oliver O´Grady destruyó familias enteras al violar, molestar o abusar sexualmente a diferentes niños. Como él mismo relata en el documental “Esto no debió ocurrir”, pero ocurrió. Lo chocante es que desde sus primeros incidentes, el obispo de Los Ángeles y su superior inmediato, siempre estuvieron al corriente (se asume entonces, que el Vaticano también lo sabía)…y cuando surgieron las primeras denuncias oficiales, la postura de la iglesia fue asegurarles a las familias que enviarían a O´Grady a un monasterio, donde nunca tendría contacto con otros niños. La realidad era que simplemente lo cambiaban de Parroquia y cuando eso sucedía, O´Grady estaba, otra vez, en posición privilegiada para encontrar nuevas víctimas.

Con tono totalmente carente de emoción, como si estuviera relatando un pasaje cotidiano de su vida, O´Grady cuenta a la cámara el “inmenso amor” que tiene por los niños…La entrevista la hace desde Irlanda, porque luego de ser condenado a 14 años de cárcel, salió en libertad al cumplir la mitad de su condena (7 años) lo deportaron a Irlanda, y hoy en día camina por las calles como cualquier mortal.

Mientras relata su experiencia, a su alrededor pasan ocasionalmente niños…ya que buena parte de la entrevista se hace con un parque infantil de fondo. En ese mismo contexto es que O´Grady dice que si alguien le pregunta: “Te excita ver a una mujer pasar”, él diría: “No”, si le preguntaran: “Y un hombre?”: “No”, si la pregunta fuera: “Qué tal un niño”…La respuesta sería: “Sí, tal vez”…si le agregaran: “Y si ese niño estuviera en bañador?”…Él diría: “Sí”…y “Si estuviera en ropa interior”…no dudaría en contestar: “Claro que sí”. Todo esto lo cuenta con una risa “traviesa” al final.

A este relato propio de un sociópata, donde en ningún momento hay una cabal comprensión de la magnitud de sus actos, se intercalan testimonios de sus víctimas. El más desgarrador es el testimonio de la familia Jyono. Mary y Bob Jyono conocieron a O´Grady casi cuando este recién llegaba a USA desde Irlanda. Mary, la madre de su futura víctima, al ser irlandesa también, automáticamente le abrió las puertas de su casa al abusador, sin sospechar siquiera que su pequeña hija de entonces 5 años sería sistemáticamente violada por el sujeto hasta sus 13 años. “Ollie” como la familia cariñosamente llamaba al pedófilo, no fue descubierto hasta el juicio que se le hizo en los 90s…Cuando la pareja supo de las acusaciones, incluso lo apoyaron…hasta que su hija Ann relató que mientras el sacerdote se quedaba a dormir, se metía a su cuarto y la sometía a continuas violaciones. El padre de la chica (hoy mujer de casi 40 años), llora compungido frente a la cámara, diciendo entre sollozos: “Dios no existe”…y desde el amargo descubrimiento no puede pisar una iglesia.

Además de este duro testimonio, se suman los de otros niños, ahora adultos que no han podido cerrar ese negro capítulo de sus vidas, que no han encontrado justicia…y que cuentan su historia para que “sirva de algo”. Del otro lado de la verdad, muestran declaraciones sacadas durante el proceso civil a O`Grady (La Iglesia Católica se negó a hacer declaraciones para el documental) donde el hoy Cardenal Mahony (obispo que socapó a O´Grady, y que sin embargo fue ascendido) y Monseñor Cain bajo juramento alegaron no conocer, “recordar” o estar al “tanto” de la grave conducta que llevaba arrastrando el padre O`grady durante casi 20 años. Aunque ambos manifiestan haber conocido algunas denuncias de abuso sexual, pensaron que eran “casos aislados”, que no “relacionaron entre sí” (¿?) El actual cardenal de Los Ángeles incluso minimiza el tono confidente y fraternal en que O`Grady le escribe agradeciéndole su apoyo, también niega descaradamente el tenor incriminatorio de otra carta que el mismo cardenal escribe a O`Grady, expresándole su afecto, comprensión y apoyo…

Comprensión y apoyo para O´Grady! que entre sus víctimas tiene a un bebé de apenas 9 meses. El mismo O´Grady que en una de sus declaraciones durante el juicio contó que él a su vez fue abusado por otro sacerdote cuando tenía 10 0 12 años, y que su hermano mayor también lo abusaba sexualmente. Una historia tan oscura, que a veces suena hasta irreal.

Paralelamente, hay testimonios de abogados, teólogos, psicólogos que dan su opinión sobre esa compleja mafia que es la Iglesia Católica, donde en este caso particular…el entonces Obispo Mahony, privilegió sus aspiraciones a convertirse en cardenal (no quería escándalos) antes que la vida de cientos de niños que quedaron marcados para siempre. Si Mahony o Cain no cayeron con O´Grady, fue simplemente porque este no los incriminó y un día antes de su declaración fue visitado por abogados del clero, ofreciéndole una pensión vitalicia de 800$us mensuales si no acusaba directamente a dichos personajes.

Otros datos macabros que el documental arroja, es que en USA hay casi 100.000 denuncias de niños o adultos que en su infancia, fueron abusados por sacerdotes. Teniendo en cuenta que según estudios, sólo el 20% de casos de violaciones termina en una denuncia, eso quiere decir que deben existir 80% abusados que viven su pena en silencio. Más datos: un reportaje del L.A. Times afirmó que el 10% de los sacerdotes egresados del seminario St. John (de donde salen la mayor parte de los sacerdotes que ejercen en la zona oeste del país) eran seguros pedófilos.

Actualmente hay más de 500 sacerdotes en Los Ángeles acusados de abuso sexual. Y eso es lo que se conoce, los archivos de la Iglesia son clasificados y a menos que una denuncia se haga pública, los sacerdotes que tengan problemas de conducta sexual quedan protegidos por su institución. La misma institución que todos los días hace declaraciones públicas dando consejos morales sobre cualquier tema.

El documental es dirigido por Amy Berg, que debuta de manera sorprendente. Este trabajo es el resultado de 4 años de investigación. El contacto con el padre O`Grady y su posterior acuerdo para dar su testimonio en cámara fue un proceso que duró semanas, antes que Berg tuviera que viajar a Irlanda a entrevistarse personalmente con él. Cuestionada sobre si fue difícil hacer un documental de estas características, ella declaró: “Sería difícil no hacerlo”.

Deliver us from evil, se convierte en un documento importante y sin precedentes por su batalla contra una institución que en lugar de proteger a sus ovejas, protege a sus lobos. Causó mucha polémica entre los dogmáticos que se rehúsan a ver la basura que se esconde en el patio de sus propias casas. Vale la pena verlo y abrir una mirada crítica hacia un organismo que se alimenta de la fe de las personas, y que traiciona esa fe…encima gastando millones de dólares en abogados que ocultan los escándalos, en lugar de resarcir a sus víctimas.

Aprovecho esta reseña para ligarla con el estreno de la película La duda, que trata un tema similar, de una manera muy sobria y elegante.

“LA DUDA”
Basada en una obra de teatro, La Duda colmó todas mis expectativas. Con un argumento oscuro, y haciendo gala (paradójicamente) de una simpleza que se agradece, la película aborda el tema del abuso sexual dentro de la Iglesia.

Ambientada en el Bronx de los años 60s, Philip Seymour Hoffman interpreta al padre Flynn. Este sacerdote goza de una personalidad atrayente, jovial y seductora. Los niños de su parroquia fácilmente lo toman como a un amigo, un confidente, alguien en quien pueden confiar. En el extremo opuesto está la directora del colegio, Meryl Streep (GENIAL) interpretando a la hermana Aloysius. La directora tiene una personalidad opuesta a Flynn, es estricta, poco afectiva, tiende a dar severos castigos y es natural que surja una animadversión instantánea.

En medio de ambos se encuentra la hermana James (Amy Adams), una profesora que por su juventud posee un carácter dulce, inocente y bondadoso. En una época en que se vivía mucha segregación racial, la escuela católica accede a tener como alumno a su primer estudiante negro, Donald Miller. El chico tiene los problemas que podría tener cualquiera estando en su situación, el padre Flynn comienza a dispensarle un trato especial, que resulta sospechoso a la hermana James. Confundida, y sin saber qué hacer, acude a la hermana Aloysius en busca de consejo.

En ese momento la película comienza a caminar por los derroteros que bien señala el título: Dudas. Con un guión sólido, que es casi imposible no identificar a un dramaturgo teatral en el armado, el público se contagia de las sospechas, de las dudas de los personajes que desfilan en la pantalla.

El niño negro parece estar siendo abusado sexualmente, pero realmente el padre Flynn se está aprovechando de su investidura? O son las antipatías personales de la hermana Aloysius las que la hacen ver un monstruo donde no lo hay? Es preferible acusar injustamente al padre Flynn, pero no correr el riesgo de que sea verdad? O es mejor, ante la duda, callar?

Magistralmente actuada, tanto por los principales como por los secundarios, la película a pesar de ser muy sencilla, te atrapa desde la primera toma. John Patrick Shanley es el autor y director de esta pequeña joyita, que supo adaptar de una manera impresionante a la pantalla gigante.

Con diálogos precisos y silencios que dicen mucho, Patrick Shanley maneja una historia que no dejará indiferente a nadie y que está filmada de una manera inmejorable. Es ese tipo de filme austero, pero que está tan bien logrado que crece ante los ojos del público.

Nominada a varios Oscar, La Duda cuenta con una excelente fotografía, una insuperable ambientación y un manejo del ritmo narrativo que podría ser una gran lección para algunos que andan perdidos por la vida gastando un montón de plata en películas prescindibles.

Lo mejor: Buen guión, buen director, buenos actores…

Lo peor: no tiene absolutamente nada malo

La escena: el finalLo más falsete: nada

El mensaje manifiesto: Ante la duda, haz lo que consideres correcto

El mensaje latente: La duda lastima el espíritu

El consejo: Mirala, no te vas a arrepentir

La pregunta: ¿Hasta cuándo se protegerán a los sacerdotes pedófilos?

CURIOSIDADES
- La obra de Shanley, que se estrenó en el off-Broadway en el otoño de 2004, llegó a los teatros de Broadway gracias a la avalancha de buenas críticas. Se estrenó en el Walter Kerr Theater en 2005 y se mantuvo en cartel durante 25 preestrenos y 525 representaciones, a las que siguió una prolongada gira nacional y numerosas producciones internacionales.
- Para estudiar su personaje, Streep trabajó con las monjas de la universidad de Mount St. Vincent, lo que fue un gran placer para ella. "La disciplina, pureza e inteligencia de aquellas mujeres me resultó fascinante y de gran ayuda para mí", cuenta.
- Para preparar el papel, Hoffman pasó algún tiempo en una iglesia católica aprendiendo las tareas de un párroco.
- Durante el rodaje, Adams sintió una gran ansiedad al tener que compartir rodaje con Streep y Hoffman.
- La mayor parte de los interiores se rodaron en el College of Mount St. Vincent en el Bronx, fundado por las Hermanas de la Caridad y que fue el primer instituto femenino de Nueva York. Para el exterior de la escuela se utilizó la escuela de St. Anthony, el colegio de Shanley en el barrio de Parkchester, mientras que para el exterior de la iglesia se utilizó la de St. Augustine, también en el Bronx.

Tanto el documental como la película, ilustran hechos importantes. El primero es que a pesar que la Iglesia Católica presume de un origen divino, está conformada por seres humanos con defectos, virtudes y enfermedades. A la Iglesia no se le critica el hecho de tener en su seno pedófilos (que los hay en cualquier parte) sino que tenga una política tan cerrada en torno a la denuncia pública y al castigo inmediato a los que padezcan de esta enfermedad.

El proteger sus propios intereses ocasiona que los pedófilos sigan actuando con un agravante: al ser pastores, hombres de fe, gente ligada a la moral y a las buenas costumbres, se convierten en doblemente peligrosos y efectivos, porque de esa manera tienen un acceso casi garantizado a la vida de sus víctimas.

En segundo lugar, no todos los sacerdotes son malos o pedófilos, pero es conveniente no tapar el sol con un dedo y ver dónde está la génesis de dicha estela de abusos. La Iglesia como ente que dice hablar por Dios (si es que creen que existe)…además de mantener frente a uno de los barrios pobres de Roma, un pequeño estado llamada el Vaticano, lleno de lujos y high class…debe tener como prioridad que no existan más víctimas. Que los decretos o políticas de secreto absoluto se eliminen y todo aquel que tenga que pagar sus pecados, los pague.

El documento Crimen Sollicitations ya tiene una canción, creada por el grupo madrileño Ska-P…con una letra súper dura, los españoles no se andan con vueltas, y plasman en música el resentimiento que deben albergar en su alma muchas familias. Lo más suave que dicen en esta canción es: “Miembros de la Curia, párrocos del sufrimiento, Crueles violaciones que al final se lleva el viento, Babosos violadores, carecéis de sentimientos, Los llantos de los niños que el pontífice ha encubierto”

Acompañada de un genial video, que seguro sacó roncha, este grupo alza su voz…casi a grito pelado, a través de un medio tan masivo como la música.

Alguien tiene que hacerlo…ya que los “siervos de Dios” guardan un pudoroso y conveniente silencio.

jueves, febrero 26, 2009

PITINGO

La polémica está servida. En España Pitingo ha lanzado el disco Soulería en el 2008, disco que lo haría famoso y que vendería más de 100.000 copias.

Su estilo? Pitingo es descendiente de grandes cantaores del flamenco, pero sus primeros pasos como músico profesional los hizo a través de una banda de soul (como lo leen)

No suena descabellado imaginar, que el próximo paso natural sería unir sus dos estilos: Flamenco y soul...y de ahí nació Soulería, un disco que se atreve a esta fusión. Soulería es su segundo disco, el cover que hizo de Killing me softly (el primer single) lo lanzó al estrellato. A continuación el video, para que sepan de qué hablamos y para que vean esta extraña mezcla que incluso llega a manifestarse con un coro de gospel al final del tema.

La versión abrió un debate sobre lo adecuado de que un artista X, tome una canción que ya es un clásico y a decir de los "puristas" la destruya con un estilo tan extremo al original. Y Pitingo no se quedó con sólo esta versión de un tema conocido. Hizo lo propio con el mítico tema de Glorya Gaynor...I will Survive...que además de cantarlo en español, lo hace con el sonido flamenco y esa voz desgarrada tan característica de los cantaores que te hacen dar ganas de cortarte las venas con un palito chino. Aquí I will survive, versión flamenco-soul.



Hace algo similar con Let it be, Yesterday, No woman no cry, Dont worry be happy, New York, New York...y otros temas "intocables" de la cultura popular. Pero lo de Pitingo no es sólo meterle flamenco-soul a temas que originalmente no eran ni lo uno ni lo otro. También agarra canciones flamenco y las salpica de otros estilos. Es por eso que este cantante se ha ganado una gran ola de detractores que lo acusan de hacer que gente como John Lenon o Bob Marley no descansen tranquilos en sus tumbas.

De más está decir que la música es un idioma universal, y que el músico que sepa hacer bien su trabajo logrará convertir un cover en un nuevo clásico. El público es el que siempre tiene la última palabra, así que ustedes juzgarán el aporte de Pitingo a estos temas.

viernes, febrero 06, 2009

"ANNE WITH AN E"
Por: Mónica Heinrich V.
En el paso de la infancia a la adolescencia surgen encrucijadas de difícil resolución, lo que suceda en ese breve intervalo definirá gustos, creencias e ideologías. En esos interludios me encontraba yo allá por el año (hmmm ya no estoy en condiciones de dar ese tipo de datos) en fin, hace muchos añitos.

En ese momento Topo Gigio ya había dejado su huella perturbadora en mi vida, el “oh mamá, ella me ha besado” se escuchaba insistentemente, me encontré en medio de una turba enardecida coreando como el nombre de Pablito Ruíz; y para escarnio propio y ajeno, los new kids on the block se convirtieron en mi objeto de estudio (edad, colores favoritos, nombres verdaderos, comida preferida, etc..).

Eran tiempos duros e inciertos, como podrán ver. Un día de aquellos memorables, haciendo zapping descubro la serie canadiense Anne de Green Gables. “Ann with an e” diría Megan Follows en su brillante performance. La serie fue cautivante, encantadora, linda, la seguí capítulo a capítulo teniendo la ilusoria esperanza de que nunca acabaría, pero como la vida sabe darnos y quitarnos, un buen día terminó (bellamente, pero terminó).

Debo decir que mis coqueteos literarios no eran nada hasta que Anne Shirley entró en mi vida. E hice lo único que podía hacer, conocer a la Anne Shirley literaria. Después de muchas desavenencias, acuerdos legales, contratos verbales, histeria, obsesión, frustración, logré conseguir los ocho tomos que forman la vida de la señorita Anne.

Mi encuentro con la Anne literaria fue de antología, esperaba ver a la Anne televisiva plasmada en el libro, pero descubrí que la Anne literaria era la que estaba plasmada en la tele. Tuve uno que otro desencanto pero fue superado por la conciencia de que Megan Follows se había apoderado del concepto que tenía de Anne Shirley, y que el libro desprovisto de Megan Follows no podía tener igual sabor. Entonces comencé a disfrutar de la Anne literaria.

La historia que, básicamente es la misma tanto en libro como en tv., es más o menos la que sigue. El argumento se sitúa en Avonlea un pueblo de la isla Príncipe Eduardo, en Canadá, lugar que la autora (L.M. Montgomery) describe tan bien, que sólo podés pensar en paisajes llenos de belleza. Tejados verdes es propiedad de Matthew y Marilla Cuthber, un par de hermanos solterones ya entrados en años. Marilla es una mujer de buen corazón pero con pensamientos estrictos y carácter fuerte. Matthew es un hombre callado, que puede llegar a parecer taciturno, sin embargo el hombre es el más vivo de Tejados Verdes. En el libro, el primer capítulo se titula “Rachel Lynde se lleva una sorpresa”. Quién es Rachel Lynde? Rachel era la vecina chismosa de los Cuthber, vivía cerca de Tejados verdes y andaba siempre indagando, juzgando y diciendo las cosas “de frente” según ella misma.

Los Cuthber al ser personas mayores, decidieron adoptar a un niño para que ayude a Matthew en las labores del campo. Como los trámites los hacen por correo, el orfanato le envía a Anne Shirley por error. Marilla la rechaza de inmediato y dice que la devolverá al día siguiente, Matthew se enamora de la niña ni bien la ve, y aunque no ejerce presión para que se quede su posición está definida.

Anne Shirley es una nena flacucha, pelirroja, de unos 11 años, cuya vida ha sido tan triste y mísera que ha rodado de casa en casa y de orfanato en orfanato. Víctima de la falta de alegría y belleza en su vida, Anne ha desarrollado una desbocada imaginación y se ha aferrado a los libros como se aferra aquél que no quiere ahogarse en los "abismos de la desesperación". De lengua descontrolada y colorida, estar un segundo al lado de Anne es estar frente a un personaje lleno de matices.

Anne, antes de llegar a Tejados verdes vivía cuidando hijos ajenos en las casas en que la adoptaban para esas funciones, inmersa en la soledad que significaba su orfandad observaba su reflejo en la ventana y llegó a bautizar al reflejo como Katie, siendo Katie su alma gemela y amiga imaginaria en la que se apoyaba en momentos difíciles.

Anne desea dos cosas con todo su corazón, que el color de su pelo rojizo se vuelva castaño o negro, y que encuentre almas gemelas (no respecto al amor de pareja, sino al amor que puede surgir entre dos personas afines). Diana Barry será la mejor amiga de Anne (alma gemela) de hermosos cabellos negros, en la serie se vuelve como su parte contraria, pero en el libro no resulta tan atolondrada. Gilbert Blythe es un muchacho, compañero de Anne en el colegio.

El primer día de clases Gilbert tironea la trenza rojiza de Anne y le susurra la palabra “Zanahoria”, con tremenda afrenta Gilbert queda en la lista negra de Anne, y le hace la ley del hielo, si hay algo malo en Anne Shirley eso es el orgullo, lo tiene más grande que el obelisco. La historia transcurre entre pequeñas anécdotas relatadas en pequeños capítulos, donde abundan las referencias literarias y la visión de la autora de lo que es la superación femenina. Anne Shirley es un personaje que valora sobre todo los conocimientos, el arte, la literatura, y las acciones nobles. Los personajes que se mueven a su alrededor son iguales de virtuosos, a excepción de algunos personajillos envidiosos como Jossie Pye. Incluso se percibe como una pena o una injusticia el hecho de que a Diana Barry no se le permita ir a la universidad por ser mujer. SI bien todo parece color de rosa, no lo es. La vida de Anne Shirley es dramática, incluso estando con los Cuthber (desde mi punto de vista) sólo que la autora, a diferencia de Dickens (por ejemplo) hace de la historia de esta huérfana algo no patético ni trágico, sino se centra en el espíritu valeroso de Anne para enfrentar los obstáculos con optimismo y determinación. Y es ahí donde digo que es un buen ejemplo, independientemente de que la historia a los ojos de la adultez sea un poco complaciente consigo misma y que casi todos sean tan buenos, a los ojos de la adolescencia puede ser un cambio.

A mí me sirvió para tener más amor por la literatura, en su momento quise ser como Anne Shirley, ustedes saben por no vivir en medio de un “cementerio de esperanzas”…

En definitiva es un libro ideal para adolescentes y puede ser que para no tan adolescentes, todo depende de qué tan dispuestos estemos de incursionar en nuestro lado infantil, yo soy muy propensa a hacerlo, ser niño es tan bonito.

La autora L. M. Montgomery se basó en sus propias experiencias para la personalidad de Anne, la amiga imaginaria Katie, también estuvo presente en la infancia de la autora. Montgomery solía ponerle nombres rimbombantes a las cosas que le rodeaban al igual que Anne Shirley. El aspecto físico fue copiado de la foto de una modelo que ilustraba una revista, dicha modelo murió de forma trágica y su historia fue muy triste también, sin embargo, sirvió para inspirar a Montgomery sobre cómo debía lucir nuestra Anne. Como puede notarse en su obra, el género masculino fue siempre secundario en la vida de la autora, no era que despreciara a los hombres, era simplemente que tenía otras cosas en las que pensar, dicen que cuando se casó se arrepintió a las pocas horas, aunque se casó bastante mayorcita, a pesar del matrimonio siguió haciendo de su vida un pañuelo, y si hay algo que puedo criticarle a su obra es la falta de apariciones de mi adorado Gilbert Blythe, personaje masculino que ha sido la ensoñación de varias que vieron la serie y leyeron el libro. Para aquellos que como yo disfrutaron de la serie canadiense les comento que si tienen contactos en Canadá pueden conseguir la serie en español (con los gastos de envío, yo gasté 90 dólares), y además hay una TERCERA parte que se hizo 13 años después de la que vimos hasta el momento en que Anne Shirley se unía a Gilbert Blythe en el puente. Con unos añitos más (bastantes) Megan Follows y Jonathan Crombie vuelven a interpretar sus personajes y sucederá lo impensable, besos franceses entre ambos a montones, una escena de cama (¡¿¿¿¿!!!!!??!!) y nuevas aventuras.

Existe una parafernalia de souvenirs, colecciones, muñecos, música, anime, que rodean al fenómeno Anne Shirley. Cuentan que la isla Príncipe Eduardo es lugar turístico por excelencia para aquellos que leyeron los libros sobre Anne o vieron la serie y sueñan con conocer el lugar de los hechos. Para ser sincera, ese es un viaje que yo misma tengo pendiente.

Este libro termina con Rilla la de Ingleside, que es la historia de la hija de Anne. Acá entre nos, yo hubiese preferido que la historia acabe en los dos o tres primeros tomos, es como descubrir que Wendy la de Peter Pan tuvo hijos, o ver a los actores de las series de los 80 ya viejitos. Sin embargo, NADA supera al shock de saber que existe por ahí una continuación de Heidi (literaria) donde Heidi se casa con Pedro!!!! Espero nunca ver eso en mis manos.

Si querés descargarte los libros...podés hacerlo:

Anne, la de las tejas verdes

Anne, la de Avonlea

Anne, la de la Isla

Anne, la de los Alamos Ventosos

Anne, y la casa de los sueños

Anne, la de Ingleside

Anne, y su pequeño mundo

miércoles, diciembre 17, 2008

RETRATO HABLADO

Antes de tirar la toalla, colgar los tenis, parar la imprenta, detener la digitación, o sea...antes de dejar de producir la revista física de este cataléptico blog...lanzamos a la calle nuestro famoso y experimental número 4! Sí, la revista que venía al revés y que tenía como tapa un cuadro rojo de Ejti Stih.

Como parte de este número "experimental", Alfonso Gumucio muy gentilmente nos cedió la oportunidad de publicar fotos que él ha sacado a lo largo de su vida. La idea era que Gumucio escriba unos párrafos acerca de las imágenes capturadas. Nos mandó un montón, pero terminamos eligiendo tres, con la idea de continuar la cuestión en los siguientes números, de eso ya casi 2 años. En ese momento las publicamos en alta resolución y a página entera. Desde acá, volvemos a agradecerle a Alfonso Gumucio tan bellas fotos y los textos. Siendo las tres elegidas:

Jaime Sáenz
La Paz, julio 1973

Con el Illimani cristalizado y casi invisible a sus espaldas, la imagen de Jaime es tan terrible como su obsesión por el lado oscuro de La Paz. Podemos leer y releer su "Felipe Delgado" -obra que él escribía cuando esta fotografía fue tomada- pero no es fácil penetrar en ese mundo sombrío y mágico del cual él tenía la llave. Era un hombre nocturno pero luminoso, que describía las cosas definibles y "la cosa" indefinible con un "modo azul" que hacía de su poesía un instrumento de precisión, un agudo filo de bisturí. Su pasión por los objetos es lo que ha marcado mi memoria. Me pongo fetichista cuando recuerdo su vitrola, sus cañas con ruido de agua, su dibujo de "calavera desnutrida", el prisma robado en Weimar en la casa de Goethe, su fotografía en uniforme alemán, la muñeca de cera, las 78 revoluciones de "Kantumarqueñita" de Adrián Patiño. Y versos como este: Cueste lo que cueste, antes que morir. Uno tendría que hacer todo lo posible por estar muerto.

Rafael Canogar
Madrid, febrero 1972

Al recorrer la retrospectiva de Canogar en Madrid sentí una extraordinaria identificación con las motivaciones del pintor español. Me rodeaban figuras de tamaño natural, oscuras y violentas, como aquellas que yo acababa de dejar atrás en la Bolivia de 1971. Canogar las había pintado y construido inspirado sin duda en ese torbellino de imágenes que la prensa ofrece todos los días. Sus figuras podían referirse a la España franquista o a la Bolivia banzerista. Sus obras eran una mezcla de protesta, crítica, horror y mensaje solidario. El color estaba ausente, porque la realidad descrita estaba ella misma construida en contrastes y sombras. Las figuras parecían querer liberarse del plano de la tela, para proyectarse en una tercera dimensión más agresiva, como si buscaran establecer un compromiso con el visitante. En ese contexto tomé la foto de Canogar, junto a sus "Encarcelados" que parecen tener más vida que el propio artista.


Luis Espinal
La Paz, enero 1979


Tengo muchas fotografías de Lucho, pero esta es la que mejor lo representa, porque en ella aparece entre la gente de la calle, donde siempre quiso estar como un hombre más, al margen de cualquier protagonismo. Fue el jueves 18 de enero de 1979, durante una manifestación de la COB. Desde el balcón del edificio ahora destruído de la Federación de Mineros, compuse este retrato accidental de Luis Espinal en el pueblo. Quien sabe si en esa concentración masiva maduró la determinación de Luis de fundar el semanario "Aquí" dos meses después. Lejos estábamos todos de suponer las consecuencias de ese hecho: por una parte, la fuerza que tuvo el semanario en su lucha contra el golpismo y la corrupción, pero por otra, la fatalidad que se abatió sobre Luis el 22 de marzo de 1980, cuando fue secuestrado, torturado y asesinado por paramilitares. Esta fotografía ha sido reproducida innumerables veces, las más sin autorización. Incluso la organización de los empresarios privados del país se permitió cierta vez la humorada de utilizar la foto para anunciar un evento empresarial.