domingo, febrero 07, 2010

"We are the world..." (Parte 1)

Fotografía etimológicamente significa escribir/diseñar con la luz, a lo largo de la historia del hombre, las fotos han servido para inmortalizar momentos, capturar épocas, personajes, estados.
Me pareció buena idea colocar algunas de las fotos más impactantes que he visto, y que además sean acompañadas por la historia que hay detrás. Cada cierto tiempo subiremos imágenes que inviten a la reflexión y que tengan algún elemento que nos despierte la sensibilidad.

1) Asesinato en Saigón (Eddie Adams)
“El coronel asesinó al preso; yo asesiné al coronel con mi cámara”. Esa fue la frase que dijo el fotógrafo Eddie Adams luego de tomar esta imagen.

Imagen brutal, donde vemos al jefe de la policía de Saigón ejecutar a un guerrillero del Vietcong en 1968. Se trataba del segundo día de la Ofensiva del Tet, operación lanzada por el Ejército de Vietnam del Norte y el Vietcong contra la ofensiva americana.

El policía era Nguyen Ngọc Loan, general en jefe de la policía de Vietnam del Sur. El prisionero ejecutado fue Nguyen Van Lem,conocido rebelde del Vietcong cuyo alias era Capitan Lop.
El guerrillero comandaba un escuadrón que buscaba venganza contra la policía de Vietnam del Sur. Su escuadrón consiguió asesinar a policías, esposas e hijos de policías en los días previos. Se sospechaba que el polícia Nguyen había perdido a un colega, a su esposa e hijos a manos del guerrillero.

Tras la caída de Saigón, en 1975 Nguyen Ngọc Loa se mudó a Virginia, EE.UU., donde abrió una pizzería. Sin embargo en 1991 fue reconocido en la foto de Eddie Adams y alguien le dejo una nota en la puerta de su pizzería donde le decían: “Sabemos quien eres”. Después de esto Nguyen tuvo que cerrar su pizzería. Moriría de cáncer en 1998 cerca de Washington.

Por su parte, Eddie Adams (fotógrafo de guerra de Associated Press) ganó el premio Pulitzer por esta fotografía en 1969. La foto fue símbolo de un conflicto brutal, agravado por la intervención americana. Adams, sin embargo, nunca emitió un juicio de valor por lo que hay detrás de la foto. Demasiados años de guerra y dolor ya borraron la línea de quiénes eran los buenos y quiénes los malos.

Años después, Adams visitó a Loan y el ex general le dijo: "Usted estaba haciendo su trabajo y yo, el mío".

Adams murió en el 2004 a los 71 años, luego de una carrera en la que ganó más de 500 galardones.

Susan Sontag describió su impresión en su libro Ante el dolor de los demás: La foto de Adams muestra el instante en que se ha disparado la bala; el muerto, con una mueca, no ha empezado a caer. Para el espectador, para esta espectadora, incluso muchos años después de realizada la foto...,vaya, se pueden mirar estos rostros mucho tiempo y no llegar a agotar el misterio, y la indecencia, de semejante mirada compartida.

2) Rebelde desconocido en Tiananmen (Charlie Cole y varios más, pero la que está aquí es la de Charlie)

El 4 de junio de 1989, sucedía la masacre de la Plaza de Tiananmen en Pekín, China. Lo que comenzón como una manifestación contra el gobierno comunista, se transformó en una brutal represión que acabó con la vida de un número aún indeterminado de civiles.

La CIA habla de entre 400 y 800, mientras que fuentes de la Cruz Roja China, arrojó como resultado 2600 muertes.

Las manifestaciones eran lideradas por jóvenes estudiandes y trabajadores cansados del régimen. El Ejército Popular de Liberación fue el encargado de la represión, en la noche del 3 de junio envió tanques e infantería al lugar para disolver la protesta.

En uno de esos momentos fue tomada esta foto, que más tarde ganaría el Word Press Photo de 1989. En ella se observa cómo un joven (hasta ahora desconocido) se coloca delante de una hilera de cuatro tanques.

La fotografía y filmación del hombre en pie, solo delante de la línea de tanques, se transmitió esa misma noche. Fue titular en cientos de periódicos y revistas, y el principal titular en muchos noticiarios alrededor del mundo.

El hombre se mantuvo solo y en pie mientras los tanques se le aproximaban. En respuesta, el tanque situado en cabeza de la columna intentó sortearlo; pero el hombre se interpuso repetidamente en su camino. Tras esto los tanques se detuvieron y el individuo subió encima del primer tanque, y sostuvo una conversación con el conductor.

Hay especulaciones sobre lo que dijo, adjudicándosele frases como "¿Por qué están aquí? Mi ciudad es un caos por su culpa"; "Retrocedan, den la vuelta y dejen de matar a mi gente"; o "Váyanse". Luego, la grabación muestra cómo tres civiles empujaron al hombre entre la multitud, mientras los tanques seguían su camino. Muchos sospechan que eran, en realidad, fuerzas de la ley sin uniforme.

Nunca se supo la identidad del chino más buscado por la prensa. Se cree que murió fusilado o como parte de la masacre ese día o en los posteriores. El caso es que se convirtió en un símbolo e incluso fue nombrado por el la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del siglo.

"Él creó la imagen, yo sólo tomé la foto", explica Cole, quien enfatiza que la actitud de ese joven conmovió al mundo: "Me sentí honrado por estar allí".

3) La niña y el buitre (Kevin Carter)

La primera impresión que se tiene es que el infante postrado está tan desnutrido que morirá y el buitre lo sabe, lo huele. Una imagen durísima sobre la hambruna.

Fue tomada en 1993 por el fotógrafo freelance sudanés Kevin Carter. La situación se dio cerca de un campo de refugiados de la ONU en Sudán.

Lo más triste de esta foto, es que a pesar de haberle dado a su autor un Premio Pulizter en 1994, tiene una historia detrás que minó la vida de su autor y que más tarde, con tan solo 34 años lo conduciría al suicidio.

La foto trajo consigo halagos, por lo que transmite, pero muchas críticas contra el fotógrafo por aprovecharse de una situación tan cruel y no haberle prestado ayuda a la niña.

El St. Petersburg Times en Florida dijo esto sobre Carter: "El hombre ajustando su lente para tomar el frame correcto de su sufrimiento, quizás también sea un predador, otro buitre de la escena".

Kevin Carter, nació y creció en la más cruda etapa del apartheid. Él y tres amigos más, eran conocidos como el Bang Bang Club, por ser fotógrafos que tomaban fotos espeluznantes y macabras, olvidados y anestesiados de la violencia y el horror que veían a su paso. Dormían poco, consumían montón de drogas, quizás la única manera que encontraron para no lidiar con lo que veían.

Uno de sus amigos relataría cómo se dieron los hechos que llevaron a la famosa foto de Carter. Ellos acompañaron a gente de la ONU a repartir comida, mientras esa actividad se llevaba a cabo, Silva (que cuenta la anécdota) fue a buscar guerrilleros para fotografiar, mientras Carter sacaba fotos a la gente que recibía alimentos. En ese momento encuentra a la niña agachada, y justo se posa un buitre cerca de ella. Carter, ajeno a lo doloroso de la imagen, dice que ojalá el buitre bata sus alas para que la foto sea más impactante. Eso no sucede, sin embargo, Carter consigue capturar una imagen que vale más que mil palabras.

Las consideraciones morales, hicieron que dijera después:
“Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”.

Lo que siguió a la fama, al premio, fue una debacle de emociones contenidas. Donde la pregunta obligada era: Qué pasó con la niña después? Por qué no la ayudaste?

Ante la fama, no pudo escapar del juicio de los demás, y esta vez tampoco de su conciencia. A los días de recibir el Pulitzer, uno de sus amigos más cercanos (Ken Oosterbroek, fotógrafo del Bang Bang Club) moriría asesinado por un disparo en un enfrentamiento durante las primeras elecciones que acabaron con el appartheid.

3 meses después, el joven fotógrafo se quitaría la vida cerca de un río donde jugaba cuando era niño.

En su nota de suicidio de 8 páginas dijo:

“Estoy deprimido, sin teléfono, sin dinero... atrapado por imágenes de asesinatos y cadáveres, furia y dolor, niños heridos o muriéndose de hambre, hombres que apretan el gatillo con alegría, policías y ejecutores... Voy a reunirme con Ken, si tengo suerte”.

4) Omayra Sánchez (Frank Fournier)

En 1985 el volcán del Nevado del Ruíz, en Armero Colombia, hizo erupción y sepultó a más de 25.000 personas. Lo terrible, aparte de la incapacidad de preveer un acontecimiento del que era evidente iba a ocurrir por los avisos que se dieron en los años anteriores, fue la lentitud, la terrible lentitud con la que el gobierno colombiano reaccionó ante el desastre.

El caso que lo ejemplificó y dio la vuelta al mundo fue el de la niña de la foto, Omayra Sánchez, que agonizó entre los escombros durante 60 horas ante la mirada de todos. Una muerte que se produjo delante de impotentes espectadores que esperaron sin éxito la llegada de una motobomba, una simple motobomba. El fotógrafo Frank Fournier tomó esta foto al llegar al lugar.

Aquí me declaró incapaz de reseñar el hecho. No puedo. Too hard.

Así que dejo lo escrito por el periodista Germán Santa María del periódico El Tiempo en su reportaje: Por favor, hay que salvar a Oymara!

Desde los escombros de Armero

La niña Omayra Sánchez, de doce años, agoniza en estos momentos con medio cuerpo por fuera del lodazal, pero está aprisionada de la cintura para abajo por rocas y ladrillo y dice que pisa el cadáver de su tía y tal vez el de su padre.

¡Hay que sacar a Omayra, por favor! La pequeña lleva ya dos días allí y mira asombrada a los socorristas y a los curiosos que la observan y dice. “Voy a perder el año, porque ayer y hoy fallé a la escuela”.

Al pie de Omayra, el caso del niño de México, llamado “Monchito” es algo menor, ya que uno puede hablar con esta pequeña tolimense, se le puede tocar, se le puede acariciar, ella le cuenta a uno su historia, y sin embargo hasta ayer a las cinco de la tarde no hablan podido sacarla.

Aunque parezca increíble, Omayra está fuera del agua del pecho hacia arriba pero de la cintura hacia abajo se encuentra atascada entre los escombros de lo que fuera la plancha del techo de su casa y dice que debajo de sus pies siente cadáveres y que son los de su tía María Adela Garzón y que posiblemente también allí está el cuerpo de su padre, Álvaro Enrique Sánchez, un conductor de combinada cogedora de arroz.

Durante dos horas conversamos con Omayra Sánchez. Le dimos la mano. Le acariciamos la cabeza, hasta por un momento sonrió y a las cinco de la tarde de ayer nos dijo: “Váyanse a descansar un ratico y después vengan y me sacan de aquí".

Todos le dimos la mano y le dimos la espalda para que no nos viera llorar. Y nos fuimos llorando un puñado de periodistas, entre ellos varios norteamericanos que habían conocido la muerte en los arrozales de Vietnam. (Continuar leyendo aquí)

sábado, enero 30, 2010

La Pequeña Gigante

Lo bueno de estar de vacaciones es que cualquier rato te pillás con cosas como esta. Ayer, haciendo zapping a las 5 de la tarde (mi zapping violento que ha enloquecido a más de uno) me detuve hipnotizada en la señal de TVN (canal de Chile). Estaban transmitiendo al vivo un espectáculo callejero que sólo puede definirse como MAGICO.

Escuchaba la voz en off de los conductores exclamar: "Mira, se va a parar!". Creo que cualquiera que estaba presenciando el hecho al vivo o por la caja boba, regresó a su infancia y era una infancia con olor a mandarina.

Como parte del Festival Internacional de Teatro en Santiago de Chile, la compañía francesa Royal de Luxe llegó a ese país de suertudos, para mostrar su singular arte. Se trata de un show que involucra marionetas gigantes, de entre 6 y 12 metros de altura, que han recorrido el mundo dejando a su paso algo parecido a la felicidad.

Yo misma exclamba emocionada: "Le van a poner su camisón" "Respira!!!" "Mirá sus zapatitos!", me sentía absolutamente pelotuda, pero más podía la emoción de presenciar algo tan raramente bello.

Fundada en 1979 por Jean Luc Courcoult, la idea es sencilla, pero hermosa. Son historias que involucran la llegada física de las marionetas a lugar que visitan y llevan a cabo diversas actividades mientras recorren la ciudad. La niña de 6 metros y 800 kilos, come, baila, se baña, duerme siesta, saluda, parpadea, respira, y en definitiva, benditos sean los franceses!

Ayer por la tarde, agarré a La Pequeña Gigante cuando le sacaron su impermeable amarillo, se puso a caminar, y luego le tocó dormir. Mientras yo lo observaba por la pantalla, en Santiago habían 50.000 personas congregadas en la plaza Constitución absolutamente arrobadas con la muñeca y sus liliputienses (los encargados de manejarla y cuidarla en el trayecto).

La Pequeña Gigante (que mide 6 metros) es parte de un show llamado El elefante del sultán, la niña está buscando por toda la ciudad un elefante que ha causado destrozos y debe detenerlo. En esta ocasión, llega a Chile participando de La Invitación, un espectáculo creado especialmente para celebrar el Bicentario, para ello también contará con la ayuda de el Tío Escafandra, otra marioneta de 12 metros que pesa 2 toneladas y media.

En Santiago despertó el día jueves e inició su recorrido de forma inenterrumpida, seguida por hordas de curiosos. Ayer, en su segundo día (cuando la descubrí), a eso de las 6 de la tarde hora boliviana, se echó a dormir mientras el público abarrotaba el lugar y helicópteros seguían la escena. Planea ser despertada a la 1 de la tarde por la mismísima Bachelet, con una agenda igual de apretada que ayer. Supuestamente HOY se encontrará con su tío y entre los asistentes, se repartirán cartas escritas por La Pequeña Gigante en honor a las fiestas. Los que tengan cable, podrán seguir en directo toda la travesía, ya que los chilenos lo están transmitiendo al vivo.

El espectáculo que se estrenó en Nantes, Francia, en junio de 2009, estuvo en Berlín para la conmemoración de la caída del muro. Ahí hicieron una performance especial en la que La Pequeña Gigante estaba separada de su tío por un muro. Luego de su presentación en Chile partirá a Nueva York, Estados Unidos, cuyo punto central será la zona cero y la conmemoración a las víctimas del 21 de septiembre, porque los espectaculares e inolvidables muñecos “irán a otros lados a contar más historias”, apuntó el director a la prensa.

Mientras los liliputienses trabajan vestidos con uniformes rojos (cerca de 100 personas en las que se mezclan actores y acróbatas), hay una banda de músicos al vivo que le pone la nota melódica a todo lo que sucede. No podés menos que admirarlo y sentir esa tibieza en el corazón que sólo provoca el arte.

Un espectáculo sin precedentes, que tuve la dicha de apreciar aunque sea por TV. Esperemos que el Festival Internacional de Teatro criollo se ponga las pilas y en lugar de traer docenas de malas obras, junten esos quintos para traer a la Pequeña Gigante. Se la imaginan durmiendo a pierna suelta en la Manzana Uno?

sábado, enero 23, 2010

"Remember me"
Por: Mónica Heinrich V


Chan sube al escenario. Llora. El público no sabe qué pasa. De pronto, el llanto cesa. Ocupa un lugar ante el piano y canta. Luego, otra vez el llanto. Se levanta tambaleante, ebria hasta el olvido...

Habla con un bebé, que sostenido en los brazos de su madre, perdido en ese mar de gente, la mira sin verla.

Chan se tambalea, retoma su papel, canta. Repertorio-angustia, que acompañado de su voz afónica nos habla de ausencias, vasos rotos, y una oscuridad que lo devora todo. El canto es interrumpido por una catarata de confesiones, que a través de la cortina del alcohol, convierten a sus escuchas en comedidos confidentes.

Ladies and Gentleman! Cat Power is in the house!

En 1994 grabaría su primer álbum: Dear Sir. Ese mismo año sería el turno de Myra Lee, disco llamado así en honor a su madre. Chan, la cantautora indie de entonces 24 años, escupía al mundo sus historias.

Yesterday is here, decía en uno de sus temas de antes. Un cover de Tom Waits que Scarlett Johanson ha intentado cantar sin ningún éxito en su debut como cantante.

Chan, sin embargo, al igual que con cualquier cover que cantara, le puso su particular estilo y lo llevó a la gloria.

I saw you outside that hole
This girl outside that hole

In this Hole, pertenecería a su tercer álbum What would the comunity think?, lanzado en 1996. Para variar: el piano, su voz desgarrada, y letras heartbreaking, nos hacen pensar con nostalgia en lo alto de un precipicio...

Dos años después, la chica volvería con Moon Pix, un álbum donde muchas de sus canciones fueron escritas en una sola noche.




¨And you will be in a very sad sad zoo¨ nos dice en Metal Heart. La desazón continúa.

El 2000, en la intersección de rehabilitarse o seguir su descenso hacia el abismo, lanza The Covers Records, donde canta temas como Sastifaction (Rolling Stone), I found a reason (Lou Reed), una bella versión de Sea of love (Phil Philipps), Wild is the wind (David Bowie), entre otros.

You are free, sería el disco que lanzaría el 2003. El tipo de disco que pondrías estando cerca de la muerte o volviendo a la vida. Werewolf forma parte de este compendio de luces musicales, tema que Almodóvar decidió usar como banda sonora de su película Abrazos Rotos y que al escucharlo, sólo podés agradecer el momento, la magia. Este discazo contó con las colaboraciones estelares de Eddie Vedder (Pearl Jam) a los coros y de Dave Grohl (Nirvana, Foo Fighters) como batería. Es imposible escuchar Werewolf, su voz, los violines, el coro, y no sentir algo similar al orgasmo.



Cryin' nobody know, nobody knows my pain
When I see that it's risen; that fool moon again

Los llantos en medio de un concierto, los cortes abruptos de canciones, las historias raras contadas al calor de la confusión etílica finalmente llegan a su tope. Chan ingresa en rehabilitación...a los pocos días abandona la experiencia de la que solamente dijo: ¨no era para mí¨.

Eso no importa, la chica tiene talento sobria, ebria, presente, ida. Con sus demonios controlados (aparentemente), el 2006 lanza el primer álbum de su carrera que no contiene un solo cover. Se rodeó de figuras reconocidas del blues y el soul, y dotó a este álbum de algo que lo hace único y cuyo título The Greatest le viene como anillo al dedo. El tema que le da el nombre al disco sería utilizado como banda sonora de My Blueberry Nights de Wong Kar Wai, de la película Mamooth, de 17 otra vez y como parte del soundtrack de las series Chuck y Bones.




Once I wanted to be the greatest
No wind of waterfall could stall me
And then came the rush of the flood
Stars of night turned deep to dust


Jukebox llegaría el 2008, dando cuenta de una artista fascinante, excéntrica y cuyo legado a la música puede ser desconocido en ciertos circuitos, pero quien llega a conocerla consigue amarla.

Después de que ella misma dijo que se preparó para que un día encontraran su cuerpo, víctima de los excesos y de la incapacidad para sobrellevar la vida, Chan presenta un disco ecléctico, otra vez casi en su totalidad de covers, caprichosamente seleccionados, singularmente interpretados y se da el lujo de dedicarle una canción a Bob Dylan (uno de los dos temas inéditos del disco).

A finales del 2008, se agrega un EP con 6 temas grabados durante las sesiones para Jukebox...uno de ellos es Dark end of the street

When the daylight all goes around
And by chance we're both down the town
Please meet, just walk, walk on by
Oh, darling, please don't you cry


Charlyn Marie Marshall, Chan para los amigos, Cat Power para su público, hoy tiene 38 años, ya pasó la edad maldita (27) en la que grandes artistas dejaron este mundo.

Se quedó en este very sad zoo, como vos, como yo...un limbo en el que por lo menos tenemos su música.

viernes, enero 22, 2010

¨I can be a regular bitch¨
Por: Mónica Heinrich V.

Si algo destaca de la Saga Millennium es Lisbeth Salander. Con ella, el escritor sueco Stieg Larsson, anota un gol de media cancha al crear uno de los mejores personajes femeninos de la novela negra moderna.

No voy a mentir, estaba trepando las paredes por tener entre mis manos la famosa trilogía de Larsson. Me encantaban los títulos largos, y el hecho de que el autor haya muerto a los 50 años, sin ver su obra publicada, justo cuando acababa de entregar la tercera entrega, me resultaba simplemente atrayente.

Pero quién carajo es Stieg Larsson? Larsson era un periodista sueco, especializado en hacer investigaciones sobre la ultraderecha de su país. De joven había presenciado una violación, hecho que lo marcaría para siempre y que más tarde generaría un sincero interés por luchar contra la violencia de género.

Era parte de la plantilla de la revista Expo, que al igual que su similar literario Millenium, tenía tendencias algo idealistas sobre el periodismo profesional. Larsson vivía desde hacía más de 30 años con una arquitecta, nunca se casaron porque el periodista recibía constantemente amenazas de muerte y era más difícil encontrar su paradero si las cosas se hacían a nombre de ella, sin que figuren como marido y mujer.

Durante el día cumplía su rutina escribiendo artículos para Expo o haciendo reportajes personales, durante la noche escribía como un poseso una obra que él mismo sabía lo llevaría al éxito.

El 2004, el ascensor de su trabajo amaneció dañado...tuvo que subir por su propio pie los siete pisos que lo llevaban hasta su escritorio. Una vez ahí, comenzó a sentirse mal, colapsó, una ambulancia vino en su auxilio, pero desgraciadamente el hombre falleció sin siquiera ver publicado el primer tomo de su saga.

Este primer tomo se llama ¨Los hombres que no amaban a las mujeres” y en el argumento retoma el tema que siempre lo había desvelado: la violencia contra la mujer. Ni bien tuve ante mí ese librango de casi 700 páginas que me susurraba: vení, vení...me dediqué a leerlo con fruición.

Lo primero que noté es que no estaba ante un escritor cuyo estilo te haga decir: WOW...pero estaba ante un experto relator, que gracias a su oficio periodístico no se guardaba nada y describía hasta el detalle más insignificante.

De esta manera nos adentramos en el mundo de Mikael Blomkvist. Como un alter-ego del mismo Larsson, Blomkvist es un periodista de rígidos principios, cuyo talento está en su “olfato” para saber cuando un caso es importante o vale la pena, a eso se suma la obsesión con que se hunde en sus investigaciones y claro, su interés por destapar asuntos que otros periodistas prefieren ignorar para no meterse con los peces gordos.

Blomkvist, sin embargo, comete un error. Un error que lo lleva a acusar a un famoso empresario de diversos delitos, el empresario lo demanda por difamación y gana...dejando al periodista con la reputación por los pisos, una condena de 4 meses en la cárcel y una cuenta bancaria en números rojos. Pero Blomkvist y NOSOTROS, sabemos que ese crispín no es trigo limpio...y sabemos que el héroe en desgracia se ocupará de ese asuntito tarde o temprano.

Entonces aparece Henrik Vagner...que ya había aparecido en las primeras dos hojas del libro, pero que me había dejado con cara de “what the hell is going on”. Este viejo (ya ronda los 80 y pico) es un tipo con harta plata, pero con una tristeza en su corazón. Siendo el patriarca de una familia de ratas de alcantarilla y seres corrompidos por los vicios y la ambición, Vagner tuvo una sobrina (Harriet) a quien quiso entrañablemente.

Esta chica, desapareció en sus propias narices cuando era adolescente...un día que hubo fiesta familiar, y encima un aparatoso accidente, la chica simplemente se hizo gas. El viejo ya debería haberse repuesto, pero no. Resulta que Harriet le regalaba para cada cumpleaños una flor disecada y enmarcada en un cuadro, que Vagner colgaba en una pared...a pesar de que la tal Harriet se hizo gas, las benditas flores siguieron llegando...durante 36 años más.

He ahí el misterio, mi querido Watson! Qué pasó con la señorita Harriet y quién es el hijo de mala madre que sigue mandando las flores? El viejo, en el ocaso de su vida y obsesionado aún con el entuerto decide contratar a...adivinen quién? Sí, se ha ganado usted un ventilador de pared...contrata a Mikael Blomkvist...pero para ver si da la talla...tiene que investigarlo primero, y a QUIEN recurre entonces para que le de un informe sobre nuestro idealista periodista? Ha acertado usted de nuevo...y junto al ventilador de pared, se puede llevar una plancha...recurre a LISBETH SALANDER.

Mi querida Lisbeth resulta la antiheroína por excelencia, ese es su encanto. Lisbeth es una chica de 24 años que tiene la apariencia de una adolescente. Dueña de un grueso expediente psiquiátrico donde revelan rasgos psicóticos, posible retardo mental, nulas habilidades sociales, poca empatía, y otras linduras...a esta tipa le interesa muy poco el qué dirán.

A pesar de ser mayor de edad, el estado le ha designado un tutor por su carácter violento y por algunos arrestos donde se la confundió con prostituta. Sobre todo no le gusta relacionarse con nadie, es muy reservada, y la mayor parte de la gente piensa que es estúpida. Tiene un montón de tatuajes y piercings, su vida personal es un misterio y trabaja de investigadora privada por pura casualidad, casi en secreto.

Y así de casualidad le llega el trabajito que tiene que hacer sobre Blomkvist y más tarde, por casualidad, tendrá que trabajar con el periodista en el caso de Harriet. Detallito? Blomkvist es un Don Juan. Los ingredientes para una buena novela de entretenimiento están servidos: Excelentes personajes principales, un oscuro misterio para resolver, tensión sexual y pasajes perversos.

Debo reconocer que Los hombres que no amaban a las mujeres, fue predecible para mí, porque casi casi supe el resultado de todo el entuerto de forma muy temprana, igual sin soltar cohetes al aire, terminé la lectura ese mismo día y me embarqué con igual entusiasmo en “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”...esta segunda parte me atrapó aún más porque se centra en Lisbeth Salander, en su pasado, en cómo o por qué la tipa es lo que es.

Descubrimos más habilidades, particularidades de la chica...Luego de las aventuras vividas en el primer tomo, Lisbeth corta lazos definitivamente con Mikael, ante el asombro de este último. El libro entonces corre por dos caminos, que por el azar, vuelven a juntarse.

Un periodista Dag y su novia Mia, están inmersos en una gruesa investigación sobre la trata de blancas en Suecia. Su trabajo destapará una cloaca donde brillarán nombres de jueces, policías y políticos. Llevan esta bomba a la revista de Mikael, a Millennium...

Paralelamente Lisbeth se verá involucrada de manera tan grosera que acabará acusada de GRAVISIMOS delitos.

No es sino hasta la ultimísima página que nuestros protagonistas se topan de nuevo cara a cara. Cuando leí la línea que cerraba el libro casi me salí gritando a la calle: NOOOO! NOOOO!!!! lo peor es que la tercera parte La reina en el palacio de las corrientes de aire, sale en mayo o junio en este lado del mundo. Quiere decir que tengo como dos o tres meses de espera para ver QUE sucede después de esa línea...

Este segundo tomo lo disfruté más a pesar que el final (y algunas cositas) resulta demasiado rocambolesco, pero te lo perdono Stieg, te lo perdono.

Larsson nunca vio impresa su obra, pudo haber llevado una gran vida con el dinero que ha ganado por ventas y regalías, así como los derechos de cine, pero lo triste es que ni su pareja de casi toda la vida verá un peso de ese esfuerzo. En Suecia el concubinato no se reconoce legalmente para derechos de herencia, así que los millones de dólares que la saga ha arrojado irán a parar a la familia del escritor...un padre y un hermano que no veía mucho y de quienes no tenía muy buena opinión.

Sin embargo, queda su obra. Una saga que revitaliza la novela negra, trayendo hasta nosotros a la querida Lisbeth Salander, personaje inolvidable...espero con ansias la tercera parte.

En Europa el furor es tal que ya se ha filmado la primera parte de la saga, y hay una serie de televisión en proceso. No me molesta, porque la historia podría dar paso a una gran película, siempre y cuando no la agarre el baboso de Ron Howard, o el mamerto de Christopher Columbus, o el gordo que dirigió Max Payne...o alguno de esos directores pipoqueros sin talento.
Mientras tanto, uníos a la trilogía Millennium...y al descubrimiento de la literatura sueca.

EXTRAS
Comediantes y Mártires (Ensayo contra los mitos): Recomendadísimo por mi progenitor y obsequiado por un amigo (sí, vos M.A.) este libro escrito por Juan José Sebreli nos trae un interesante acercamiento crítico a cuatro mitos argentinos: Carlos Gardel, Evita Perón, Ernesto Che Guevara y Diego Maradona. Como si de un desmembramiento se tratara, Sebreli une a estos personajes bajo características comunes: megalomanía, deseos de trascendencia, y a excepción del Che, una vida opuesta al discurso de igualdad con el vulgo que tanto difundían.

En cada personaje, se toma la molestia de desmitificar al Dios y convertirlo en un ser humano, con taras y defectos propios de cualquier mortal. Es así que de Gardel advertirá que de no haber muerto, su carrera hubiera continuado el descenso que ya anunciaba en el momento del trágico accidente que le quitó la vida, su voz (que nunca fue de las más dotadas) iba a terminar apagándose y su figura como embajador de lo “argentino” hubiera sido sólo el recuerdo de una época donde otros cantantes de tango lo opacaban.

A su vez sabremos los orígenes del tango, la moda que se impuso no en los barrios sino en los salones high class...y claro, el pobre desempeño del zorzal como 1.- Actor 2.- Pareja y 3.- Negociante.

A Eva Perón le quitará el mote de mujer fatal, para mostrar a una mujer provinciana cuyo uso del sexo no era el placer, sino los beneficios personales. Caracterizada por ser supuestamente símbolo defensor de la mujer, Sebreli acotará que Evita era más bien una dama con ideas machistas, conservadoras y sin casi ningún interés político real. Paranoica y celosa de su brillo personal, supuestamente la mujer que ahora es personaje de películas y musicales, no era una luchadora por los derechos del obrero...

Al Che Guevara lo pintará como un aventurero, un hombre ingenuo y algo mentecato, cuya vocación política era nula y cuyas empresas personales eran la crónica de una muerte anunciada.

Y ya sobre Maradona hablará sobre su anemia de goles, lo poco que rindió como futbolista profesional, su protagonismo mediático por encima del deportivo, y sobre la importancia que los medios de comunicación tuvieron para crear al mito, al Dios que hoy es el DT de la selección argentina. Sebreli se despachará a gusto analizando los dichos de Maradona quien siempre se quejó de la dirigencia, tanto de su país como de la FIFA, y que sin embargo, son esas mismas autoridades ligadas al espectáculo del fútbol los que le permitieron cosas que a ningún otro deportista le habrían perdonado.

Sebreli consigue un interesantísimo libro que te podés leer de una sentada y que aportará datos interesantes sobre los personajes en cuestión. Polémico enfoque que ganó el Premio Debate Casamérica 2008.

“¿Y dónde está Stauffenberg?”
Por: Mónica Heinrich V.

Esperaba Valkyria con buena expectativa. No había leído críticas ni nada, para no contaminarme con la opinión de otros y para que la historia me sorprenda.

Sólo sabía que se habían basado en un hecho real, enmarcado en la segunda guerra mundial y teniendo como protagonista al coronel Stauffenberg, uno de los alemanes que intentó liquidar a esa rata asquerosa llamada Adolf Hitler.

Lo notable de traer esta historia a la pantalla gigante, es sacudirnos de encima esa idea o prejuicio de que todos los alemanes estaban paspando moscas mientras Hitler llenaba sus hornos y las cámaras de gases con judíos. Incluso más importante aún, que dentro de las filas del ejército nazi y de la misma SS había gente que no estaba de acuerdo con ese mezquino genocidio.

Contextualicemos: la historia en la que se basa la película es FASCINANTE por donde se la mire. La Alemania Nazi gobernada por Hitler abarcó el periodo de 1933 a 1945. En el 33 fue canciller, y a partir del 34 asumió como Presidente y se convirtió en el temido Führer (palabra alemana que significa líder, guía)

Hitler, que puede haber sido un monstruo psicópata y todo lo que ustedes quieran, basó su gobierno en erigirse como una figura casi mesiánica, un salvador de los alemanes, el tipo que podía reencauzar el país y sacarlo de toda la miseria que dejó la primera guerra mundial.

Alemania, que no la estaba pasando muy bien, encontró en este carismático y seductor estratega alguien que les ofrecía el cambio anhelado, y en teoría realmente dio el cambiazo. Para eso tuvo que pisar a las minorías, mandar a la mujer a su casa, exigirle parir más hijos, y un montón de aberraciones que ya todos conocemos.

Luego vinieron los campos de concentración, las cámaras de gas, los hornos, los diabólicos experimentos, los números tatuados en los brazos, los “sobrevivientes” y la palabra horrenda “holocausto”.

Para el resto del mundo, cualquiera que hubiera estado involucrado con Hitler era igual de monstruoso. Sin embargo, mientras los medios y la historia se encargan de darles reconocimiento a las víctimas, los hechos de heroicidad del entorno de Hitler han pasado algo desapercibidos.

En total se contabilizan 42 atentados perpetrados contra el dictador. La mayoría de soldados cercanos, aunque ninguno tan cercano como el coronel Stauffenberg. Claus Von Stauffenberg estuvo en el ejército desde los 18 años, hijo de un conde, pertenecía a la nobleza de su país…

Se lo describe como un tipo alto, de porte aristocrático, carismático y que gozaba de buena reputación en su entorno. Tenía amigos judíos y fue testigo de los crueles eventos que se sucedieron durante la Noche de los Cristales Rotos (acción simultánea en todo el país contra los judíos que fue el paso previo al Holocausto, se arrestaron a miles de judíos esa noche y se asesinaron a casi un centenar) Esto hizo que se distanciara del nazismo y conforme la demencia de Hitler se hizo más evidente no dudó en que era momento de tomar partido.

La versión de la película comienza en 1943, cuando vemos por primera vez llegar a Tom (cara de complot) Cruise interpretando a Stauffenberg. La acción se sitúa en Africa, donde el personaje está cumpliendo su misión hasta que es atacado (junto a su grupo) por un avión británico. Esto deja como resultado la pérdida de una mano, de dos dedos de la otra mano y un ojo.

Lo primero que noté de Tom Curise fue su cara de complot, que no lo abandona en toda la película…o sea Tom nos avisa que algo se trae entre manos, que hay algo dentro de esa cabecita que se está cocinando y que lo tiene preocupadísimo.

Encima tiene el porte del más rancio soldado americano…así que ya de entrada lo de coronel alemán de la segunda guerra mundial, no se le da muy bien. Se dice que el verdadero Stauffenberg tenía porte aristocrático y elegante, cosa que en Tom Cruise nunca se ve.

Y debo reconocer que Tomsito no me parece mal actor, no…lo encontré muy bien en Nacido el 4 de Julio, en Magnolia, en Jerry Mcguire y hasta en Entrevista con el Vampiro. Así que no es nada personal, es que en esta película el aire de remilgado alemán no lo agarra nunca.

Luego, como es de esperar, notamos que a Stauffenberg, Hitler lo tiene hasta las mismas pelotas…aunque hay que reconocer que para esas épocas, más allá del tema con los judíos, Adolf andaba delirante y perdiendo hombres al trochis mochis, teniendo como una cifra de sus bajas a 350.000 soldados, estando asediado por los Aliados y con la opinión internacional absolutamente en contra. No es de extrañar que Stauffenber encontrara apoyo en otros colegas, y gente ligada a la política.

Es así que se gesta el atentado que más cerca estuvo de liquidar a ese inmundo ejemplo de ser humano. Stauffenberg tuvo acceso a las reuniones con Hitler, esas que se daban en el mismo Búnker, teniendo en cuenta esa facilidad fabrican una bomba que el coronel carga todo el tiempo consigo buscando el momento preciso, para que en alguna reunión la active, la deje debajo de la mesa (dentro del maletín), cerca de Hitler y BOOOMMM, chau petizo delirante.

El plan es un poco chapucero o la película hace verlo chapucero, porque parece que sólo lo intentan dos veces, mientras que en la realidad el coronel cargó muchas veces con la bendita bomba hasta que vio su oportunidad.

La película aborda todo eso, con algunos flashbacks o encuentros ñoños de Stauffenberg con su señora e hijos, para mostrarnos lo que el hidalgo coronel sacrificaba por el futuro de su patria. La compleja red que se teje para que este plan funcione, tampoco es explicada con exactitud o algunos no captan la naturaleza del compromiso de ciertos personajes como Fromm, que en la película tiene actitudes que en la vida real son de otra manera.

El personaje de Hitler tampoco está muy bien dibujado, pudiendo buscar (como bien lo recalcó mi acompañante) al brillante actor que lo interpretó en El Hundimiento.

La película está hablada en inglés y actuada por americanos, ese hecho no me molesta…aunque una historia de esta naturaleza contada con tanta liviandad pierde más sin elementos como el idioma.

A todo esto no he dicho en qué consistía específicamente el plan y por qué la película se llama Operación Valkyria. Operación Valkyria es el nombre que Hitler le dio a un plan que inmediatamente en caso de golpe o atentado, resguardaría su gobierno movilizando a un ejército de reserva por todo el país para poner orden y que el nazismo no corra peligro.

El coronel Stauffenberg junto a sus colaboradores correría la noticia de que Hitler había muerto en un atentado liderado por la SS y así el ejército de reserva (Operación Valkiria) neutralizaría a los hombres más importantes del Tercer Reich.

A pesar de que el filme es entretenido, y que para cualquiera que guste de la Historia resulte hasta apasionante, lo que el director arroja en pantalla es un producto liviano, que carece de profundidad, a veces inexacto si se compara con los datos reales, y con un personaje principal tan rico con Stauffenber desperdiciado en un Tom Cruise que definitivamente no era para ese papel.

El resto del elenco está muy bien elegido, la ambientación, la dirección de arte, la fotografía, la música, la edición, todo muy correcto. No es mala, pero tampoco es buena. Una historia que bajo los ojos de otro director pudo ser un peliculón, pero que desgraciadamente se queda en un ejercicio irregular cuyo aporte es entretenernos un rato.

Lo mejor: La historia
Lo peor: Liviana y pobremente dirigida
La escena: el abrazo final entre Stauffenberg y su ayuco
Lo más falsete: Tom Cruise y su única-monocorde expresión de complot
El mensaje manifiesto: No todos los alemanes querían a Hitler
El mensaje latente: Hay que rechazar cualquier tipo de inhumanidad, aunque venga de tu casa.
El consejo: No te esperés mucho
La pregunta: ¿No había otras opciones para director y actor principal?

CURIOSIDADES
- Las valkirias son dísir, deidades femeninas menores que servían a Odín bajo el comando de Freyja, en la mitología nórdica. Su propósito era elegir a los más heroicos de aquellos caídos en batalla y llevarlos al Valhalla, una especie de paraíso. Sin embargo, Hitler hace referencia a estas por la obra de Wagner (de quien era fan acérrimo) llamada El anillo del nibelungo. Música que el dictador amaba escuchar.
- la película costó 75 millones de euros, en Estados Unidos ha recaudado ya algo más de 80 millones. Quiere decir que no le ha ido mal, no sabemos si A PESAR de Tom Cruise o GRACIAS a Tom Cruise.
- El rodaje se realizó en el antiguo Cuartel General de la Luftwaffe, ahora Ministerio de Economía, en el aeropuerto Tempelhof, donde existe una enorme estructura que utilizaron los nazis, así como en el Messe Berlin, que los nazis construyeron originalmente para la Feria Mundial de 1933. También pudieron rodar el exterior de la casa donde Stauffenberg vivió con su hermano, y que sigue intacta
- Cruise inició el rodaje de Valkyrie en julio del 2008 en medio de la polémica con los herederos del oficial (que nunca lo vieron como el actor ideal para interpretar al coronel), y ha tenido que superar varios problemas, además de la cuestión de los permisos para filmar en lugares históricos. El más grave de ellos fue el accidente que tuvo lugar en agosto. En pleno rodaje ante el actual Ministerio de Finanzas, en el que ondeaban cruces gamadas, once extras que actuaban como soldados nazis resultaron heridos al caer de un vehículo. La productora tuvo que hacer frente a una demanda de indemnización.

EXTRAS
SEVEN POUNDS: Lacrimógena película sobre el amor, la culpa y la redención. Protagonizada por Will Smith, que al igual que Cruise nos muestra una sola expresión durante todo el largometraje: “estoy triste porque mi mujer murió” parece decir todo el tiempo. Will interpreta a un sujeto que anda buscando gente a la cual “ayudar”, pero gente que se lo merezca, porque él tiene que ser justo…ya que está involucrado en un asuntito que se nos va revelando en molestos flashbacks…aunque si sos lo suficientemente despierto vas a captar al tiro toda la historia. Por lo tanto te vas a aburrir, y si llorás va a ser porque querés irte a tu casa. Dirigida por la misma tipa de Buscando la felicidad, este trabajo nos muestra que ella necesita desesperadamente creer que el mundo es un buen lugar.

THE CONTRACT: Regular filme de suspenso protagonizado por John Cusack (actor que casi siempre detesto) que junto a su hijo se ve envuelto accidentalmente con un mafioso (Morgan Freeman) al que quieren liquidar. La película es medianamente entretenida, pero fácilmente prescindible.

DIARIO DE LOS MUERTOS: Rompí mi récord con esta película, no la aguanté más de 25 minutos. Había ido con la promesa de encontrarme con un filme muy clase Z, bien fiel al estilo de George Romero, o algo interesante modernito medio Cloverfield…ni lo uno, ni lo otro. Es una bosta desde el primer plano, una historia ridícula de unos crispines que andan filmando una película de terror para una tesis (qué ingeniosos) y claro, se enteran que los zombies están asolando la zona, entonces emprenden la graciosa huída con cámara de por medio. Además de hacer un muy pobre uso de la cámara digital, está PESIMAMENTE actuada, EMPUTANTEMENTE contada, y HORRIBLEMENTE dirigida. Ni siquiera el baño de sangre y las escenas crasas consiguen hacer que uno la vea con relativos buenos ojos. Y lo peor es que no es ese tipo de películas malas, malas, malas, que de tan mala y tan bizarra hasta la disfrutás para cagarte de risa. Aquí lo único que queda es abandonar dignamente la butaca.